Los tiempos de enamoramiento entre el hombre y la mujer tienen una enorme diferencia.
La mujer tiene el poder de imaginarse la casa, el jardín, los niños y la canción de entrada a la iglesia en un tiempo aproximado de 20 segudos, en cambio, el hombre se enamora de cosas que definen a esa mujer pensando en un corto plazo, como podrían ser las medidas del corpiño y su aura sexual.
Cuestión, la mina está flechada, sin sal ya tiene planeado su estilo de vida de acá a dos años, que es cuando va a estar de novia obvio, osea no puede hacer planes a futuro pensando como una soltera porque claramente eso está por terminar.
El pibe: indescifrable.
Ella: vomitando mariposas de amor.
La mujer empieza a desesperarse, no puede quedarse con los brazos cruzados.
Ya probó con todo, o casi, se calzó los hot jeans, el escote, se tatuó una sonrisa desde que entra al lugar hasta que sale de donde está el flechado, y se aprendió de memoria las discografía completa de la banda preferida. Al pibe, eso le chupa tres carajos, no se da cuenta de tal esfuerzo.
Listo, jugó con toda la artillería que dispone y el pibe no piensa dar un paso.
Entonces, ¿QUE HACER?.
A - Lo llamás, como quien no quiere la cosa, lo invitás a salir a tomar algo, una cita disfrazada de un tópico que pueda llegar a interesarles a ambos.
B - Te das por vencida, pegás la vuelta y volvés a tus origenes, si, la soltería.
Está dificil, yo optaría por la opción A, pero es complicado por lo siguiente.
El pibe no va a enteder nada, tené en cuenta de que el no es conciente que te pasás un promedio de ocho horas por semana en frente del espejo practicando cara de simpática - intelectual - amorosa.
En el mejor de los casos acepta la salida, quieras o no te estás quemando sola wacha, porque si, tenés unos puntos a favor por dar el paso pero el pibe piensa que te autoflajelas por el.
AHI ESTA EL BIG DEAL.
La mina, real, se enamora de 5 pibes por mes. Después el "embobamiento" pasa, y viene otro.
La cagada esta en que el muchacho piense que vos seguis hasta las manos con el, y que si no le pinchaste la línea del teléfono y le metiste un microchip que te da las coordenadas de donde se encuentra, le pegá en el palo.
Eso es lo que, personalmente, me frena a tirarme a la pileta.
Puede resultar, tirarte, nadar unos metros y salir sana y salva, pero en el trayecto, te puede agarrar un gran calambre y hundirte sola.
Ojo, pienselo bien antes del piletazo, no siempre da buenos resultados.
29 may 2010
3 may 2010
El sapo pepe
'Todo pasa por algo'
Hay cosas que odio, como pisar un sorete-sopa de perro un lunes al mediodía, las 27 cirugías de Ricardo Fort y el lomo de Liz Solari, pero nada tanto como esa frase.
Pero, porque siempre hay un 'pero' en esta corta vida, ayer me di cuenta de que es tal cual.
Nada mas frustrante que morir por un muchacho que no piensa registrarte como vos te mereces. Probaste con todo, metiste un papel con su nombre en el freezer, hiciste un curso acelerado de macumba, vodoo, brujería y magia azul, pero claramente no cambia nada.
El pibe no piensa percatarse de tu insignificante existencia.
Ahí es cuando entran en escena tus amorosas amigas al unisono: "TODO PASA POR ALGO", a lo que quisieras responderle: ' a ver, ¿vos sos pelotuda o tus papas son primos?', fuerte pero real.
Bueno, un buen día te levantás con una lamparita prendida arriba de tu cabeza, y te das cuenta de que el corito tenia razón, no porque actualmente seas la señora de Depp simplemente porque en el fooooooondo de tu corazón o lo que sea que haya, no estabas tan tantisimo hasta las manos.
Mientras vas en el tren a las 7 a.m, parada obviamente y atrapada entre los gritos de un vendedor ambulante y un "cantante" a puro bombo y platillo, te conectás con tu 'yo' profundo.
Con cara de melancolía, para parecer mitad diosa, mitad intelectual, haces un chequeo general por todos los hombres que te gustaron y no fueron, desde el de la fiestita del sic hasta hoy. DANGER.
Bueno, haciendo la vista gorda a un par de papelones que no queremos volver a recordar, agarramos 5 o 6 de esa lista y nos imaginamos nuestra vida hoy con alguno de esos candidatos.
Te agarro tal colapso que omitís 3 mas, a lo que te quedas con aproximadamente 2.
Hace un tiempo, hubieras sido capaz de vender tu alma con tal de un 'approach' con alguno de estos, hoy, solamente tenés un vago recuerdo en vapor de sus caras y no pensás desesperarte por eso.
Ahora, bajo entonces la cabeza y les doy la entera razón a mis amigas, si, a esas, las hijas de los primos, porque si se me daría con cada pibe que se me ocurre estaría frita, muy frita y muy arrepentida también de no seguir creyendo en el príncipe azul, lenta aparición e irreal existencia.
(Moraleja: no dejen pasar a los que tengan cara de sapo, pueden ser príncipes en potencia)
Hay cosas que odio, como pisar un sorete-sopa de perro un lunes al mediodía, las 27 cirugías de Ricardo Fort y el lomo de Liz Solari, pero nada tanto como esa frase.
Pero, porque siempre hay un 'pero' en esta corta vida, ayer me di cuenta de que es tal cual.
Nada mas frustrante que morir por un muchacho que no piensa registrarte como vos te mereces. Probaste con todo, metiste un papel con su nombre en el freezer, hiciste un curso acelerado de macumba, vodoo, brujería y magia azul, pero claramente no cambia nada.
El pibe no piensa percatarse de tu insignificante existencia.
Ahí es cuando entran en escena tus amorosas amigas al unisono: "TODO PASA POR ALGO", a lo que quisieras responderle: ' a ver, ¿vos sos pelotuda o tus papas son primos?', fuerte pero real.
Bueno, un buen día te levantás con una lamparita prendida arriba de tu cabeza, y te das cuenta de que el corito tenia razón, no porque actualmente seas la señora de Depp simplemente porque en el fooooooondo de tu corazón o lo que sea que haya, no estabas tan tantisimo hasta las manos.
Mientras vas en el tren a las 7 a.m, parada obviamente y atrapada entre los gritos de un vendedor ambulante y un "cantante" a puro bombo y platillo, te conectás con tu 'yo' profundo.
Con cara de melancolía, para parecer mitad diosa, mitad intelectual, haces un chequeo general por todos los hombres que te gustaron y no fueron, desde el de la fiestita del sic hasta hoy. DANGER.
Bueno, haciendo la vista gorda a un par de papelones que no queremos volver a recordar, agarramos 5 o 6 de esa lista y nos imaginamos nuestra vida hoy con alguno de esos candidatos.
Te agarro tal colapso que omitís 3 mas, a lo que te quedas con aproximadamente 2.
Hace un tiempo, hubieras sido capaz de vender tu alma con tal de un 'approach' con alguno de estos, hoy, solamente tenés un vago recuerdo en vapor de sus caras y no pensás desesperarte por eso.
Ahora, bajo entonces la cabeza y les doy la entera razón a mis amigas, si, a esas, las hijas de los primos, porque si se me daría con cada pibe que se me ocurre estaría frita, muy frita y muy arrepentida también de no seguir creyendo en el príncipe azul, lenta aparición e irreal existencia.
(Moraleja: no dejen pasar a los que tengan cara de sapo, pueden ser príncipes en potencia)
Etiquetas:
ricardo fort,
sapo pepe,
todo pasa por algo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)