
Esto es amor?? Me preguntaba mientras miraba fijo a mis tacos caminando apurados contra el piso. Once de la mañana, yo, vestida de noche, delineador por los tobillos, y ni un hilo de voz. ESTO?
Trágica la situación. Cruzaba los dedos para que cada auto que me pasaba por al lado no sea ningún candidato que se estaba yendo a jugar al futbol un sábado a las once, como gente normal. Pero igual, no podía dejar de sonreír.
Tenía que tocar timbre en mi propia casa, porque había perdido las llaves. Mi familia no sabia de mi paradero, porque había perdido el teléfono. Estaba llegando DOS HORAS tarde a mi trabajo (si, trabajo los sábados, gracias). Tenía una resaca importantísima y mucho olor a cigarrillo en la ropa. Me habían dejado en un puente a más de quince cuadras de mi casa, y mis pulmones no aguantaban. Y me reía a carcajadas.
Porque había metido la gamba hasta el fondo. Había hablado por demás con quien estaba en proceso de borrarse de mi cabeza. Le había hecho planteos, escenas de celos, explicaciones turbias. Hasta hablé con su mejor amiga por teléfono porque yo decía que la amistad entre el hombre y la mujer no existía y en realidad se querían dar murra (cita textual).
Fue inevitable que después de hacerme la que bailaba con todos menos con él, cayera en sus brazos. Tanto me embruja este hombre, que me quedé sola con él. Sin plata, sin teléfono, sin auto, sin llaves de mi casa. Podía venir el fin del mundo maya en ese momento, que yo estaba donde quería estar.
"Noches alegres, mañanas tristes" me dicen sabiamente. Ahora lo tengo que ver porque la vida me lo cruza generosamente todas las semanas. Y no voy a tener alcohol en las venas ni un chongo para hacerme la canchera en sus narices. Y las chances son, que tarde mucho más de lo que pensé en sacarmelo de la cabeza. Pero qué quieren, no puedo dejar de sonreír.