El sábado acompañé a una amiga 'popstar' que tengo a cantar a un casamiento.
Mi papel dejaba bastante que desear, para ser franca, estaba en la mitad de una wedding crusher y la manager de la cantante, no me importó mucho.
Me subí al taco aguja, me calcé el vestidete, y al auto.
El viaje fue una especie de roadtrip, pero en un corsa, considerando que el casamiento quedaba a 1:40 minutos de nuestros respectivos hogares, mucho calor, mucho, las lágrimas negras rodaban, y las ojeras empezaban a aparecer.
Encarándolo con la mejor de las buenas ondas, tenía dos requisitos: que si era un campo que sea en una carpa que lo ocupara INTEGRO (la ecuación del taco aguja y el pasto la paso a explicar después) y que por nada del mundo haya baños quimicos.
Nos bajamos del auto, simil derretidas, a mi amiga le agarra el famoso colapso de "no quiero, no quiero": - No canto, listo, no, no puedo, me voy.. llamo y digo que pinchamos goma, que nos perdimos, me voy, no puedo.
En ese momento se me sumaba un cargo más a mi lamentable papel: convencer a esta niña de que habiamos hecho como ciento y pico de kilometros al pedo y que yo no pensaba volverme a mi casa sin tantear ese casorio.
Primer paso: la cola para el baño... quimico. (Vale aclarar que yo estaba de muy buen humor ese día). Me siento para esperar que salga la que estaba adentro y unas treintañeras producidas hasta la manija, y con una desesperación que se huele a lo lejos, empiezan a reirse de mi.
Mi sonrisa buenhumorada empieza a desaparecer y mi ceja izquierda se levanta.
Sale la amiga de las hienas treintañeras del baño, tenía mi mismo vestido, igual, idéntico.
Tragame tierra, pero antés tragala a ella que fue y se compro todo el equipete (desde los aros hasta los zapatos) para pezcarse algo en el casorio, gatilló porque ese lugar iba a ser su oportunidad y zaz, se la cagué.
Bueno, encaramos al casamiento... pasto, muuucho pasto, yo me iba quedando atrás, no estaba tan de buen humor al final, y el "no quiero, no quiero" venía a mi.
Click mental, vamó a ver si por lo menos hay pique. N A D A.
Toda gente de treinta y pico (nose si notaron mi crisis con esa edad).
Los hombres, están con el ojo y la baba que no les da abasto, derrepente se despiertan en un lugar que hay muuchisima carne (las veinteañeras) y no saben por donde empezar, como niño con chiche nuevo, siento que son los zombis de la propaganda del mundial, que en vez de decir "futbol, futbol" dicen "minas, minaas" con baba, muchisima baba.
La mina está re contra cagada, si está de novia no para de querer mostrar que ese chongo es de ella, sobretodo a las pendejas de veinte que están bastante revolucionaditas. Si está sola, filtrea hasta con el que la llama para hacerle la encuesta del rating, y ni te digo con el que te afila los cuchillos.
Cuestión, el casamiento fue un fraude, nada de pesca, mucho jovato de finales de los setenta, principios de los ochenta, había baños quimicos, pasto y como frutilla del postre mi amiga de sus tres canciones cantó una, alguna treintañera la empujó y se dió el microfono en la boca, angie jolie un poroto.
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