Empecé haciéndome la 'cocorita' como quien dice, no lo buscaba, no lo llamaba... hablando mal y pronto: me chupaba tres carajos si respiraba o no.
El, en cambio, hacía todo lo que yo no (lease: me rompía soberanamente las pelotas).
Un día me desperté con un previo click mental, "si sigo martirizandome por mi ex termino en el borda de acá a tres dias".
Entonces razono un poco y me digo: 'le (y me) voy a dar una oportunidad', lease: me regalo con un moño tamaño baño en la mitad de la frente.
A lo que el contesta "Ok, pero sin compromiso"
NOO HERMANO, NO.
Y a vos quién te entiende?, ¿será posible que nunca desemboquemos en el mismo puerto?
Cuando yo no quiero, el quiere. Cuando yo me preparo mentalmente, respiro hondo y suelto un firme 'probemos', recibo como respuesta 'OK, PERO SIN COMPROMISO'
Qué es eso?????, de dónde salió??.
Colapso nervioso combulso y me quedo corta.
Se calman las aguas, me tranquilizo un poco.
Tampoco es que lo quiero llevar de una oreja a una lluvía de arroces en el registro civil, pero tampoco me pinches el globo asi, de ultima vamos viendo pero no me lo digas como parte de tu carta de presentación.
Nombre, edad, ocupación, grupo sanguineo... ah y, sin compromiso.
Tétrico.
Acaso los hombres no se dan cuenta que tienen que aprender a mentir, por lo menos un poquito, tampoco me vendas amor, hijos y prados verdes... pero muchachos, una pizca de discreción no vendría nada mal.
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