10 mar 2011

En un planeta muy lejano


Me lo dijeron clarito en un mensaje: está tu pibe en el boliche.

El que me rompió el corazón y se instaló en mis noches de insomnio.
El que tuvo el tupé de pintarme la cara y sonreírme al mes como si tal cosa.
El nombre que sigue figurando varias veces entre mis mensajes de texto.
El mismo que hace solo una semana recibió un mensaje mío, papelonero y borracho. Como si fuera inmune a todo lo que pasó y que ya parece que fue en otra vida.
Ahora, después de todo eso, se le ocurre andar bailando por un boliche. Por MI boliche, en el mismo metro cuadrado donde por un pelito, no estoy yo.

Si será sabia la vida. Porque hoy, justo hoy, se me ocurrió guardar cama. Alegué que me quería dormir temprano y otra sarta de excusas idiotas que me inventé para no enfrentar el proceso de metamorfosis que supone encarar las pistas. Y por un centímetro no estoy respirando ahora su mismísimo aire.

Puede sonar exagerado, pero no me había dado cuenta de que todos los hombres que alguna vez pasaron por mi vida, siguen dando vueltas por el mundo. Tienen una vida y caminan por las calles, hablan por teléfono y van a bailar. Y aunque en mi cabeza murieron (y de vez en cuando revivan y vuelvan a morir) en realidad siguen vivitos y coleando.

Será que no estoy preparada para encontrarme con ninguno de ellos. No se cómo relacionarme después de que hubo “algo”, no me fluyen las preguntas cliché cuando nuestras lenguas estuvieron conviviendo en la misma boca o nos dijimos frases melosas. No me sale.

Tendría que existir un planeta que albergue a todos los que no funcionaron. Así nos ahorraríamos varios encuentros indeseados.

Por ahora, le contesto a mi amiga, que no voy a ir al boliche a actuar mi mejor cara de desentendida y decir: “Ay, que haces acá? Tanto tiempo, que loco encontrarte en este boliche!”. Prefiero pensar que cuando se fue de mi vida, se fue de la faz de la tierra.

Y mientras me imagino cada hombre que mandaría a vivir a un planeta muy muy lejano, me preparo una banana con mucho dulce de leche.

1 comentario:

  1. Tiene que ser un planeta muuuuuuuuy grande para que entren todos esos inadaptados y huevones que andan dando vueltas y que no queremos volver a cruzarnos!!!!!!
    soy yoooo you know me jaja
    quiero mas historias !!!

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