¿Qué pasa cuando una cita frustrada es reemplazada por tres dias en un campo?
¿Qué pasa cuando el chongo que te invita sufre de un trastorno parecido al de Dr.Jekyll y Mr.Hyde?
Román no solamente no llamó el jueves sino que peor, Minerva salió de farra y se lo fue a encontrar en el mismo boliche. Enojadísima, lo saluda, simplemente compromiso y educación.
Después de una charla, un tanto melosa y pegajosa, Román alegó nunca haber llamado, y no es que Minerva tenga alucionaciones ni nada parecido, solamente no le quedó bien en claro la cronología ni el verdadero responsable de los hechos, (tampoco quiso indagar mucho, no estaba en pose de reclamos).
Viernes, mensajito: invitación al campo con tres amigas, requisito fundamental: solteras.
Sábado: Parte un auto cargado de un cuarteto que da que hablar; variado y balanceado, cual dieta ideal, bailando al ritmo del reggeaton, mapa en mano y muchas, pero muchas ganas de aventurarse.
Llegada. Las chicas se dan cuenta de que desafortunadamente no eran las únicas, tenían compañía femenina, y... ¿para qué mentir? unos minones infernales enchuladas hasta el caracú, mientras que las cuatro se habían olvidado hasta de la crema de enguaje (ni hablar de la base, los aros y el perfume francés).
La noche se desenvolió eléctricamente agitada al ritmo de todos los géneros musicales, desde salsa, cuarteto, cumbia, y "calafa, dum dum dum, calafa..", también estuvo presente la mousse de chocolate en algunas caras y pelo, y concluyó en una pijamada con gusto a orgía.
Dr Jekyll resultó ser una especie de hombre lobo; salía la luna y se descontrolaba, pero a la hora del crepúsculo matutino volvía a su estado normal, no pensaba extenderse más allá del "si, no, no sé, bueno" y mucho menos sacrificar la hora del tennis ni del fútbol por un picnic en la laguna.
Un loco lindo, bah.
Puedo considerarme participe de la cita más larga de todos los tiempos.
La cita ideal. Tres amigas solteras, un muchacho herrrrrmoso, mucha comida, vinito, y aire puro.
Unas eternas G R A C I A S a mis acompañantes de lujo, a Josema, y le digo SI! al exhibicionismo, a los paños menores, al pijama party y a que la depiladora en invierno definitivamente NO garpa.
¿Qué pasa cuando el chongo que te invita sufre de un trastorno parecido al de Dr.Jekyll y Mr.Hyde?
Román no solamente no llamó el jueves sino que peor, Minerva salió de farra y se lo fue a encontrar en el mismo boliche. Enojadísima, lo saluda, simplemente compromiso y educación.
Después de una charla, un tanto melosa y pegajosa, Román alegó nunca haber llamado, y no es que Minerva tenga alucionaciones ni nada parecido, solamente no le quedó bien en claro la cronología ni el verdadero responsable de los hechos, (tampoco quiso indagar mucho, no estaba en pose de reclamos).
Viernes, mensajito: invitación al campo con tres amigas, requisito fundamental: solteras.
Sábado: Parte un auto cargado de un cuarteto que da que hablar; variado y balanceado, cual dieta ideal, bailando al ritmo del reggeaton, mapa en mano y muchas, pero muchas ganas de aventurarse.
Llegada. Las chicas se dan cuenta de que desafortunadamente no eran las únicas, tenían compañía femenina, y... ¿para qué mentir? unos minones infernales enchuladas hasta el caracú, mientras que las cuatro se habían olvidado hasta de la crema de enguaje (ni hablar de la base, los aros y el perfume francés).
La noche se desenvolió eléctricamente agitada al ritmo de todos los géneros musicales, desde salsa, cuarteto, cumbia, y "calafa, dum dum dum, calafa..", también estuvo presente la mousse de chocolate en algunas caras y pelo, y concluyó en una pijamada con gusto a orgía.
Dr Jekyll resultó ser una especie de hombre lobo; salía la luna y se descontrolaba, pero a la hora del crepúsculo matutino volvía a su estado normal, no pensaba extenderse más allá del "si, no, no sé, bueno" y mucho menos sacrificar la hora del tennis ni del fútbol por un picnic en la laguna.
Un loco lindo, bah.
Puedo considerarme participe de la cita más larga de todos los tiempos.
La cita ideal. Tres amigas solteras, un muchacho herrrrrmoso, mucha comida, vinito, y aire puro.
Unas eternas G R A C I A S a mis acompañantes de lujo, a Josema, y le digo SI! al exhibicionismo, a los paños menores, al pijama party y a que la depiladora en invierno definitivamente NO garpa.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario