2 sept 2010

¿Remada o flechazo?

Creo que las personas sin saberlo están divididas en dos grupos:
- las que creen que las cosas pasan por suerte (o mala suerte)
- las que creen que las cosas pasan porque las merecemos, porque "la vida es un boomerang"
Personalmente, me considero parte del segundo grupo, pero en cuanto al amor se trata, creo que hay quienes claramente tuvieron suerte.

La cantidad de romance en tu vida no es directamente proporcional a cuán candidata seas. Entonces creo que funciona un poco por sorteo. Porque sino, hasta qué punto hay que remar algo que sabés que no va para ningún lado? Cómo te das cuenta cuánta onda le tenés que poner y cuánta onda le pone el universo, los astros o el destino? Es mi gran incógnita.

Estaré bien pensando que el amor me va a caer del cielo un día, iluminar mis ojos con los suyos en un flechazo de amor con un tema de Celin sonando de fondo? Porque no espero menos de esta vida.

Caso uno. Salí con el francés, una vez. La cita no fue una cosa de locos, pero la pasamos bien. Faltaban chispas, faltaba química, faltaba cupido en el aire. No es el amor de mi vida, fue claro. Pero mi pregunta es: tendría que haberla remado un poco con un par de mensajes posteriores? Capas con un poco de remos me hubiera llegado a enamorar? O hay que dejar fluir las energías como vienen y esperar el siguiente tren? Quien sabe, me perdí una vida afrancesada y todo.

Caso dos. Tuve un novio amoroso como pocos. Un candidato con todas las letras. No había nada para criticarle. Pero se me ocurrió que en mi estómago faltaban mariposas, y de un sopetón y sin aviso me tomé el palo. Y este dilema sí que me carcome la cabeza, porque si le ponía algo de onda, hoy tendría un regio novio. Y ahora como carezco de ex novio alguno (mas que él), no se si es normal mi pánico atroz a un encontronazo o mis sueños recurrentes con él. Nose, pero me puedo imaginar en unos diez años dándome la cabeza contra la pared por flor de candidato tirado a la basura... por un poco de la magia del amor.

1 comentario:

  1. hay que dejar fluir,
    dejar pasar y que todo fluya a su curso
    sin forzar ni un mensaje de texto o una llamada
    porque cuando algo tiene que ser, se da solo y las ganas también aparecen, y no hay que cuestionarse nada.

    Y el caso dos, que bien que hiciste! las relaciones por inercia, por costumbre o por seguridad no valen la pena!
    en diez años vas a estar riendote de todos los demas candidatos que conociste

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